
Visto que no levantamos cabeza últimamente, y que ninguno de los dos karts termina de estar bien (al kart accidentado le hemos arreglado casi todo, pero seguimos notando una irregularidad en el chasis, aunque a simple vista parece estar bien... y el otro kart no deja de rompernos piezas del embrague día tras día) tomamos la decisión de llevar ambos karts a nuestro gurú técnico (Carlos de Karter & Wings) para que les haga una buena revisión.
Así que cargamos las dos máquinas en la Furgoneta ("La Kartineta", como le llamamos últimamente) y mis compañeros inician camino a León. Lamentablemente, yo no puedo dejar el trabajo, así que me tengo que quedar aquí, y me pierdo el encuentro con Carlos y la ruta gastronómica por el casco viejo de León...
Pero bueno, la semana que viene tengo vacaciones...para ir a Montmeló a la F1 :)